miércoles, 25 de agosto de 2010
Gente, comida
Un ejemplo de lo que digo es Pak Saidi, el chofer de la familia, que no parece muy simpático ni sociable. Sin embargo, ahora cada vez que me lleva a mí sola me habla y hasta se ríe! incluso se está animando a ser amigable conmigo en presencia de otros, jaja. Es muy gracioso "susa susa" me repite cuando le enseño alguna palabra en español que no puede repetir. Se ríe y me enseña algo de bahasa. No se si "susa" se escribe así, pero hasta donde entendí, significa que tiene problemas para decir algo. Es un "se me lengua la traba", como me pasa con algunas palabras del bahasa. Tidak mengerti!! o mejor dicho, belum mengerti!
Con lo que estoy indignada es con la comida acá. No hay alfajores!! vendo mi alma por un cachafaz! Y el café... tiene gusto a pan quemado. Ya extraño horrores eso. Sin embargo, dejé de fumar. No lo decidí ni nada, simplemente pasó y no me dan ganas. Y otra cosa... las galletitas!! no puede ser, es una aberración! me compré unas galles rellenas de limón. Uno espera unas tapitas tipo maná, merengadas, duquesas... más no. Ubicás las galletitas Rex? esas saldas para la picadita o el copetín? bueno, ESAS MISMAS, rellenas de crema de limón. Casi me pongo a llorar. Y hoy me pasó igual. Fui al súper y como el chofer no venía hasta dentro de un rato, entrè en una de las tantas bakerys que había y me compré dos panes que son como las facturas de acá. Sólo que son un poco más grandes y más "prolijas" por decirlo de alguna forma.
En fin, me compré dos de las màs "austeras" (había de varios colores y formas, como pan verde o con forma de cabeza de nena asiàtica). Volví acá, me preparé mi café con gusto a pan quemado y agarré la que era como un pan redondo con tres montañas o divisiones menores. Es blandito. Arriba tiene ocmo unos bastoncitos, pero... son de queso!! era un pan salado? la masa es blandita, esponjosa y suave como la de las donas. Pero descubro en el primer bocado un manojo de pasas de uva... Bueno, zafa la combinaciòn. Pero parece que abajo de cada montañita hay un relleno distinto, porque cuando mordí la segunda había... chocolate!!! sí, y los bastones de queso arriba... pero lo peor... el tercer relleno de la tercer "montañita" es... QUESO! Queso con chocolate con pasas de uva y otro queso diferente y masa de dona.... Me lo comí todo igual, pero creéme que no se va a volver a repetir. El otro pan parece màs tranquilo, mañana me enterarè.
Qué más... enchastrada de brillantina y tintas de colores estoy redescubriendo princesas, sirenas y brujas. Estoy practicando bricolage y me llevo muy bien con las chicas. Y hasta les enseño canciones y no se quejan de lo mal que canto. La más chiiquita a veces es un monito, se te agarra y no te suelta. la podés tener a upa sin agarrarla que ella se va a quedar ahí. Me río bastante, y de a ratos me quiero meter en el pozo del silencio y la soledad absoluta. Pero ya me acostumbraré. Como a todo el resto, espero.
domingo, 22 de agosto de 2010
Primeros Días
Banderas rojas y blancas todo lo adornan. La música del lugar no se deja silenciar por la lluvia torrencial pero intermitente, y las bailarinas se mueven coloridas, ajenas al mal tiempo. El grito de la independencia celebrada ya 65 veces en el archipièlago más grande del mundo se hace sentir no solo con los oídos. La libertad de Indonesia, antes bajo la soberanía Holandesa, festeja sus 65 años de libertad. No es poco.
Los bailes coloridos se suceden, son sus elaboradísimos tocados, pies descalzos, coloridas ropas, caras pintadas y maquilladas, y sonrisas imborrables. Sus bailes entre vueltas, percusiones y cànticos se suceden, de todas las regiones del país. Y los bailes y la vestimenta, la escena completa se asemeja a la geografía del lugar: bailarinas con la gracia del agua y los colores y cantidad de partes y detalles que se asemejan a la vegetación del lugar. Si hay algo que noté en seguida de este lugar es su abundancia vegetal y su colorido axhuberante. Es que el verde intenso de la rimbombante vegetación se corona con flores por doquier que muestran vanidosas sus preciosos colores. Definitivamente este no es mi lugar, no es mi gente. Y sin embargo, no me siento poco bienvenida, estoy a gusto acá. Claro que es muy pronto para decir, pero mi primera impresiòn de este extraño lugar en donde el viento canta por la noche-madrugada llamando a los fieles a la oración, es muy buena. Creo que voy a sobrevivir a Indonesia con una sonrisa.
nota: acá, 5 veces por días las mezquitas cantan. En vez de las campanas de las iglesias católicas, acá se escucha el rezo cantado musulmán. Una de esas 5 veces es a las 4 o 5am, que con mi cambio horario siempre estoy despierta para escuchar.
21 de Agosto
Ya tengo los horarios bien, y mis cosas guardadas en mi cuarto. Ya fui al shopping, que es un delirio. Varios pisos super pulcros con tecnología por doquier y las mejores casas de ropa (versace, luis vuitton, etc) todas juntas. Impresionante, aunque no es lo que màs me gusta. Algo que descubrí me gusta del shopping acá es ver la tolerancia por doquier. Antes de entrar a cualquier shopping tenès que pasar tu bolso por rayos x, y por un detector de metales, y a la entrada chequean los autos con unos espejos por el piso para ver si hay bombas y tambièn abren el auto y le pasan una cosa que creo que es un detector de explosivos. Pero más allá de eso, adentro del shopping, ves mujeres todas tapadas salvo la cara, y muejeres con taco aguja y vestidos super cortos. Acá todo vale siempre que no ofendas al de al lado. Y eso me encanta(y estoy aprendiendo un poco sobre algunas costumbres y creencias musulmanas). Hay hindúes, musulmanes y católicos, hasta donde vi.
Algo extraño, es que casi no hay veredas acà. La gente no camina!! El tráfico es desprolijo y siempre hay embotellamiento, es un delirio. Y manejan del otro lado. Motos por doquier y unos transportes muy simpàticos y màs económicos que constan de un triciclomotor con una cabina para dos pasajeros atràs. es una moto que puede llevar dos personas atrás en unos asientos, todo cubierto claro. Son como mini autitos. Volviendo a lo anterior, acá la gente no camina, y descubrí por mi propia experiencia el porqué. Intenté dar una vuelta manzana. Primer error, las manzanas son muy raras acá, algunas son interminables, y no siempre son manzanas como las conocemos, cadradas y todas iguales. Además, si encontrás una vereda, probablemente esté rota, con vegetación que la invade o gente que se tira ahí y créanme, no querés pasar por delante. Te gritan y te dicen cosas. No se si querían que les compre o algo, pero no estaba bueno. Probablemente mis facciones obviamente no indonesias me hicieron un balnco perfecto para gritos, chistes y miradas. de autos y de la gente que estaba en la calle. en fin, la mayor parte de mi caminata la hice sobre la calle, temiendo por mi vida con estos conductores tan desprolijos.
En fin, después de unos minutos de estar caminando me empecé a derretir, quise cruzar la calle para ir a una sombra en frente. Malísima idea. Cruzar la calle es todo un tema, sobre todo esa calle tipo avenida en la que estaba. No hay semáforos, y si bien la gente no va muy rápido, son muy desprolijos. La conclusión: en lugares céntricos de Jakarta NO SE CAMINA.
Algo gracioso que me pasó, fue que mientras lavaba unos platos, veo que de abajo de uno de ellos, sale una cabecita triangular, color purpura o bordó, con dos ojitos negros. Muy simpática. Corrì el plato que tapaba el cuerpo y sale chapoteando en el agua trepando la pared de la pileta una lagartijita muy simpaticona. La agarré entre mis manos, tratando de no asustarla demasiado y la llevé al jardín. Cuando la solté y la miré, vi que le faltaba la cola. Entonces fue cuando volví a buscarla, ya que la había perdido del susto. La cuestión es que la encontré moviéndose sola en la pileta de la cocina. Bastante bizarro verlo. pero me divertí atrapando y agarrando la lagartija, aunque me dio pena uqe haya perdido la cola por mi culpa.
Otro episodio con animales, fue que estàba en un taxi frenado en un semáforo y, entre la gente que se acercaba a las ventanillas para vender cosas o pedir, se acercaron dos personas vendiendo... monitos!!! sí! te vendían unos monitos tipo lemur (como el rey medio gay de madagascar) en el semáforo. Muy dóciles parecían. Le vendedor llevaba uno en la mano que estaba quietecito y no estaba agarrado con correa ni nada. Miraba con ojos gigantes en su cara de rata nomás, moviéndose un poco pero no demasiado. Si esta no fuese una casa ajena y viviera acá, me los compraría todos para dejarlos libres en mi jardín. Pero bueno, otra vez será.
Puntos negativos: me intoxiqué con una comida loca que probé. No era demasiado rara, pero la sufrí un tiempo y ahora en solo pensar en comida se me revuelve el estómago. Era previsible. Más allá de eso, todo genial.
Respuestas a preguntas comunes: Sí me metí en la pileta ya. En donde vivo hay piletas por todos lados. Sí hace calor, pero lo que mata es la humedad. Es como Buenos Aires en verano, días muy calurosos y otros normales. Sí, uso saquitos, hay aire acondicionado en todos lados. No, no probé durian, ni frutas muy diferentes. Sí comí papaya, mango y otras frutas ricas. Nop, no explotó nada por ahora. Sí, voy a ir a Bali. Sí, ya estoy averiguando para ir a komodo. Sí, estoy por comprar una cámara nueva, la más barata y canon.
domingo, 15 de agosto de 2010
llegada a Jakarta, Indonesia
Llegué a un aeropuerto donde ya el piso era diferente a los otros; éste era cálido. En Indonesia, el aeropuerto se asemeja a un hogar más que a un shopping de ùltima generación, sólo le falta el letrero que diga "Bienvenido a casa". El piso es de ladrillos o lajas opacas y cemento, apenas barnizado para protecciòn. El techo no es demasiado inalcanzable y algunas tallas en madera y unos arcos de igual madera tallada enmarcan los pasillos y te hacen saber que llegaste a Indonesia. Anita, estás halfway round the world!
Algo que me llamó la atención mientras esperaba en los diferentes aeropuertos, es como, gradualmente, una minoría étnica pasó a ser mayoría; y al revés. En Chile más que nada argentinos, chilenos y algún turista. Ya en Auckland había mucho gringo, australianos y otros occidentales, y algùn asiático. Más adelante, ya en el aeropuerto de Sydney, había varios asiáticos. Creo que era mayoría japonesa. Y cuando llegué a la gate por donde embarcaba mi vuelo, creo que vi a dos australianos y el resto todos asiáticos. Ni siquiera estaba en Indonesia y ya era una minoría absoluta.
En fin, llegué al calor húmedo de una ciudad dormida y desconocida. Por la ventan del auto se sucedían las imágenes nocturnas, las polaroids de la ciudad latente en luces incansables y sabía que estaba lejos de casa; edificios monstruosamente grandes, casa chatas, algún barrio parecido a nuestras villas. Hasta pasando por el barrio residencial, que se parece a un barrio del conurbano, aún siendo de noche, se notaba la diferencia. No estaba ni cerca de mi país. Y en ese momento, donde debería haber empezado a entrar en pánico, no lo hice. Me dieron ganas de que sea de día para salir a recorrer nomás. Creo que alguien no me avisó y me inyectó un sedante, porque hasta el momento no hay signos en mí de panic attack. Lo que sí, estoy ansiosa y contenta. QUiero ver todo YA. Abrir los ojos, las fosas nasales, los oídos. Empaparme de la cultura nueva de todo lo que flota en el aire y hace la urdimbre de esta región del planeta completamente exótica para mí.
Veremos qué pasa.
viernes, 13 de agosto de 2010
Hacia siempre jamás
Mi viaje empezó con peripecias, de burocracias, errores propios ajenos, desorganización y corridas. Recién en el aire sobre mares impasibles de un blanco imperturbable me sentí hudida en la tranquilidad de saberme a la deriva en un cielo sin indicaciones, en las manos hábiles del piloto que nos mecía como un recién nacido. Recién nacida. Ese es mi estado en este momento. Nazco, dejo una piel de reptil vieja en el lugar del que partí, hecha de corazones rotos y rutinas de gris oficina. Tengo una nueva piel que crece dolorosa, una piel verde camuflada de aventura.
La cordillera cubierta de merengue. La cordillera que empieza en océano calmo que deriva irremediablemnte en mar al llgar a la orilla; mar tempestuoso que se esrtella quijotesco contra los gigantes de tierra glaceada. Y es una foto, rompe con toda la furia de las formas y la aparente quietud de lo inmenso. Yo soy como esa ola de nube que no termina de estrellarse contra la montaña. Ya las primeras salpicaduras rebotadas se alzan violentas en el aire, casi furiosas. Pero es el comienzo. Un largo proceso el de romper el orden viejo para adoptar uno nuevo, una revolución a la monotonía, a lo seguro, a la contención. Y sin embargo, estoy CONTENTA. Tranquilamente contenta.
No puedo decir que lloré, tampoco salté de júbilo. Simplemente me sonreí ante mi fe ciega en que no hay diferencia en entre hemisferios, religiones, aromas, climas y tradiciones.
Mencionaste al dios del viento hace no mucho, y acabo de conocerlo. Estaba descansando sobre las nubes que acarician la cordillera, disfrutando el calor de los últimos rayos dorados de un sol ajeno. El dios de vientos potentes y desastres naturales estaba manso e inalcanzable del otro lado de la ventanilla, recolectando rayos de sol que necesita para crecer, para expandirse, para tomar fuerza. Empieza en la brisa imperceptible de montañas inhóspitas y hostiles, que un par de lunáticos cruzó con fuerza animal. Únicamente. La veo desde arriba, eterna cadena montañosa de los mil desarraigos, que no inspira más que soledad, frío, insignificancia… Soledad.
Cae la noche atrás mío, espejada en en vidrio a mis espaldas. Las luces se prenden, el artificio se despierta y las montañas enmudecen su silencio perturbante. Parecen amenazar la ciudad con su enormidad. Tan grandes, tan inalcanzables. Casi como la idea de estar con ese dios del viento que me crucé en el camino, en el silencio compartido en un rezar sin palabras a un sol que apacigua los latires fríos y nos recuerda a las sonrisas cálidas de una noche atrás. O al costado ;)
miércoles, 4 de agosto de 2010
Cuscuta o cabello de ángel
Como sea, él se desconectó y yo me puse febrilmente a garabatear. Salió esto:


La cuscuta o cabello de ángel es una planta parasitaria. "Son las que viven a expensas de otro vegetal. Sus raíces se modifican transformándose en órganos llamados chupadores, los cuales penetran en los tejidos de la víctima (huésped) para absorber los jugos de la misma."
Tengo que configurar al wacom en el windows 7...
ref.BOTÁNICA, Jorge Vidal, ed. Moly & Lasserre. (Se cae a pedazos, pero amo este libro)
martes, 6 de abril de 2010
mar y música
miércoles, 20 de enero de 2010
martes, 19 de enero de 2010
miércoles, 2 de diciembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
Manifiesto de una nena caprichosa
miércoles, 23 de septiembre de 2009
ELLA
lunes, 14 de septiembre de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
el pez de fuego

jueves, 25 de junio de 2009
jueves, 4 de junio de 2009
domesticar?








