viernes, 6 de noviembre de 2009

Manifiesto de una nena caprichosa

Me preguntaron qué carrera iba a seguir. Y en que iba a invertir mi vida. De qué voy a vivir, en dónde, cómo, con quién. Me voy a casar? Y yo qué sé! y entre tantas preguntas, nadie me preguntó si quería crecer.

Tangentes, puntos de inflección, máximos y mínimos, picos. En el medio, el zigzagueante paseo donde encontrar espacios para rellenar, mirando el paisaje que rodea los caminos que armo. Oler, ver, tocar; sentir y atesorar.

No, no quiero crecer. Me rehúso solemnemente a la resignación. Objeto seriamente a la madurez de aplomos y plomos. Reniego a ser una contribuyente activa al vaivén sensato de lo que corresponde.

No quiero dejar de ser la charlatana insoportable que salta como satélite molesto alrededor de todo, perder la avidez del constante asombro infantil. Y los caprichos. Cada cita, cada trabajo, y los cambios. Todo tomarlo como una travesura infantil; errores y katraskadas al por mayor (y no dejar de inventar palabras y hablar con poca propiedad). Otorgarle a la mayoría de las asuntos la poca seriedad que merecen.

Llegué hecha una estopa, con los ojos como lijas y ojeras y el pelo húmedo e incoherente digno de dìas pesados de lluvia densa de tan fina. Y sin embargo, una risa pícara ríe solita en el fondo. Recuerda una travesura, un hurto del tarro de los caramelos.

Y sigo siendo un lemming.

10 comentarios:

naota! naota! dijo...

Amen.

cletus dijo...

Como decia Dylan Forver young forever young!!!
y a mi me critican pero esa es mi escencia ser un niño un poco grande!!

CleTuS...

bensonita dijo...

Qué loco que de usted venga el primer comentario, jaja. Aunque no tanto.

Cletussssss!! Mi niñez es nada comparada a la suya! a vos te critican porque no saben volar como vos, pero siempre te quieren cerca y te extrañan... y no me extraña, redundancia valga la

Lucho dijo...

Dice un tal Sabina: "me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes, dando clases en una academia de cantos de cisne".

La clave, señorita niña, no está en no crecer, sino en crecer y guardar al niño bien cerca.

Porque no está mal ser adulto. Pero está pésimo dejar de ser niño.

Mis saludos!

Pío dijo...

"Adults are just obsolete children, and to hell with them" (Dr. Seuss)

;)

bensonita dijo...

Lucho! pero eso suena a querer fumar un pucho bajo el agua! A vos te sale tan fácil! otros no podemos dejar el traje de Lemming...

jajjaja, buena cita Javi! a ver cuándo volvés a mi casa y preparo unos mates y chipá (no como los fideos esos de día de semana, jaja).

Pío dijo...

jaja, fueron los mejores fideos de entresemana que probé.
La hospitalidad Benson es lo más.
Cuando me invites nuevamente, allí estaré. ;)

Merita dijo...

Adhiero !!
Muy bien expresado !
( igual sólo tengo 16 jiji )

Srita Kadbury dijo...

Estoy de acuerdo!

Ale Zeballo dijo...

Muy bueno Ana!!
Renegar a ser una contribuyente activa al vaivén sensato de lo que corresponde.
Excelente!