lunes, 12 de marzo de 2007

Lo que el olvido se comió

Es lunes y ya estoy en la oficina. El escritorio me miró feo apenas llegué: ya no me reconocía y casi me muerde. Casi lloro... Caras que había olvidado por dos semanas, por suerte, pero volvieron. Gente, malas gentes, algunas sonrisas francas y amigables. En todo este tiempo, me había olvidado de seguir con el relato de los acontecimientos. Así que sigo contando. quizás mezcle unas cosas, omita otras, pero la idea general espero ponerla bien... jaja

Estábamos en Posadas, un calor que te derretía las ganas de hacer y hasta de ser -casi-. La humedad te pegaba al piso y generaba un magnetismo brutal hacia cualquier fuente de frescura, por mínima que fuese. Hicimos cosas por ahi, mayormnte de tarde y noche, aunque nos levantasemos temprano. Un día cruzamos a Paraguay. Es un mundo dejado entre elecrodomésticos en tienditas abarrotadas de chucherías. La dejadez me dijeron que es porque en unos años eso no va a existir, va a ser tapado por el agua. Entonces nadie se gasta en arreglarlo un poco. Es otro mundo. Muy extraño, muy triste. Parece un pueblo olvidado. Y los olores... no entremos en detalles mejor. Volvimos en un colectivo porque perdimos la última lancha. Terrible ese colectivo, pero una vista excelente al atardecer sobre el punte que cruza el río. Jodido ese río, "traicionero" dirían. Muchos remolinos autistas por todos lados. En fin...

Me compré una camarita, una filmadora. Porque se me rompió la Pentax :( y no quería dejar que el viaje se desdibujara de mi meoria (sabiendo que puede pasar en unos pocos días, esta memoria desmemoriada me moelsta). En fin, papá se rie de que me quedaba colgadísima filmando bichito por bichito. Me fanaticé con las libélulas! son increíbles. Hay una que se me escapaba, que nunca lleugé a filmarla. Era muy grande, con verde y turquesa. Filmé una verde y una turquesa por separado, pero no esa. Era increíble, pero era como el escarabajo azul, pasaba volando rápido y no me daba tiempo a engancharla. Algún día, con paciencia, no? Había un yacaré en el jardín, el mismo que intetaron agarrar. Estaba filmando y escuché que algo se movía en el agua. Pensé que era un pájaro pescando, hasta que lo ví al muy turro a unos metros, masticando algo, parado en la orilla. EL SUSTO!! jaja después lo filmé un rato. Después me pasó otra vez, igual, pero estaba un poco más lejos él. Vi una vívora entre los yuyos en el agua, pero no la pude filmar, igual que la tarántula en posadas. Q más... paseo en lancha por los esteros. Flotábamos en un espejo que iba cambiando los colores. Una paz... salvo por algunos pájaros quejosos, pero era el paraíso. Bambis, ciervos, pájaros de colores, carpinchos, yacarés, flores.... no sé, todo. Parecía un cuento. Encima allá son mucho más mansos los animales, no tienen tanto miedo. Será porque no tienen mucho contacto con personas... Me acuerdo de esas cosas y no sé qué katso hago acá. Pasaron muchas cosas, si cuento una por una no termino más. Pero en líneas generales fue calor, selva, lluvias que levantaban el olor a yerba mate, gente franca y sencilla... el paraíso.

En los esteros, Iberá, no fuimos a andar en piragua al final porque cuando íbamos a salir estaba muy picada la laguna, y nos dijeron que no salgamos. Fue justo el último día.
Los mosquitos y bichos no daban tregua. Yo era un muestrario de picaduras. Sin embargo, un día me empezó a picar más y más. era insoportable!! me picaba muchísimo todo. La razón: me agarré la garrapata del carpincho. Es decir, un carpincho re simpático pasa dejando sus garrapatas en las plantitas que después rozan las patas blancas de alguna porteña tonta. Para sacármelas tuve que pasarme nafta por todo el cuerpo, esperar 10 mins y después bañarme. Re lindo... pero bueno, shit happens.

La vuelta fue complicada. Consegumos una 4x4 que nos llevara de iberá hasta Ituzaingó, porque los caminos de tierra de alrededor son muy malos, tierra floja, arena muy finita, etc. Encima de eso, se puso a llover. El camino parecía hecho de helado derretido, olas de agua barrosa tapaban cada 2x3 la camioneta, que vanzaba bailando un wals a 40 o menos. Íbamos de costado prácticamente, de lo que resbalaba. Encima, en la mitad se cruzó un ganado de muchísimas vacas, que entre el gaucho, la lluvia, el barro y la camioneta se rotavaban nerviosas. Pasamos. El resto del camino así hasta la terminal de Ituzaingó. ahí esperamos, habíamos perdido el último micro a Posadas y no había directo a Buenos Aires ese día. Me tomé un café con leche poruqe tenía frío, llovía y se hacía de noche. Los Enanitos Verdes salían de una radio vieja que tenía la señora que atendía el barcito/quiosco. Me volvió el alma. Fuimos en remis hasta Posadas (baratito). En la terminal de Posadas conseguimos pasaje recièn para el día siguiente, asiq esa noche fuimos a bailar de nuevo con papá. Me levantó re temprano el maldito!!! Llovía. Me tuve que bañar con agua fría, pero después me vestí calentita y me tomé unos mates con chipas con papá. Pasamos la tarde hasta que me subí al micro con destino a Buenos Aires. Cuando me iba lloriquié un poco porque iba a extrañar a papá, pero en unos días viene para acá (dos semanas?).

Bueno, detalles de más o de menos, el viaje ahí se resume.

En semana santa quiero volver. Los que estén en el camino.... ;)

5 comentarios:

Florencia Benson dijo...

Por qué no subís a youtube el reality de las libélulas?? jajaja.
Asique Anita Jones se embarcó en otra aventura... :)

bensonita dijo...

tengo 3 casettes de 90 minutos. El 95% son libélulas. Lo otro se reparte en alguna persona hablando, paisajes y otros bichos.

Florencia Benson dijo...

Mmmm... hay unas especies rarísimas en San Telmo, donde yo vivo. Por qué no venís esta semana a documentarlos?

BENSON dijo...

Les cuento, puro blabla, paso semana santa y Anita Dundee NO VINO... volvera alguna vez ?. Ya les contare.

bensonita dijo...

nota: en breve será eliminado el último comentario del Sr. Benson (básicamente, cuando averigüe cómo) :D