martes, 5 de junio de 2007

Quemazones quemadamente quemaditas

Mientras cultivo mis ojeras con semillas de plata que nunca voy a tener y regando con aptitudes dudosas, veo que la caja boba me dice "acompaña a las muejes más hermosas por los lugares más paradisíacos del mundo". Y yo me digo, no? "qué katso hago sentada en frente a esta caja de luz de pudorosos enanos internos??!! para qué me gasto?"
La cuestión es que yo estoy acá para llegar a eso que el camino mismo cada vez hace más inaccesible. Sea por tiempo, salud o plata o el eterno 'pero' o 'mañana'. Y me lleno de sal creyéndome en una tardecita, despuñes de la siesta, en mi puesto de cocos en la playa, esperando que un turista amable, aunque un tanto quisquilloso, venga a pedirme un coco pelado relleno de Baileys...
En fin, mejor me voy al sobre pensando que es una hamaca paraguaya en un playa donde no existe el frío ni el smog, ni bocinas, ni piquetes, ni oficinas con falencias en logística ventanal, ni... :(

2 comentarios:

Florencia Benson dijo...

Aww. Y si cazamos la mochila y nos vamos a esos "lugares más paradísiacos"?? Total, modelos sobran. No nos van a extrañar ;)

Benja dijo...

y si en vez de quejarnos del ruido , del smog, del subte, etc. etc. nos reimos de eso mismo?

Porque es todo tan absurdo...


Besos nena