martes, 11 de marzo de 2008

De noches y agujeros negros

Hay un agujero negro en mi monitor. Hace rato que está, pero recién ahora lo descubro; está creciendo, se alimenta. Absorbe mi energía, desintegra mis horas y chupa mis ganas. Ya se tragó la rectitud de mi espalda, el color de mis pómulos y algún que otro músculo que alguna vez tuve. Devora insaciable todo lo que encuentra frente a él.


A pesar de todo, a veces también ayuda, se come pensamientos inútiles que le doy, o desamores, o insomnios. Supongo que le pido un vacío que añoro, y le tiro melancolías que me sobran. Pensaría que es hija de la luna, con esa luz nocturna... pero no, en todo caso la hija más bastarda de la luna, la que se creó de ella y el primer sol de cada mañana de tedio. En fin, podría ser; que guarde el consuelo que se encuentra en la luna, y el redundante tedio del día a día que se repite sin misterios ni fluctuaciones. Aunque este monitor no me mueve la sangre más rápido ni más caliente, no me inspira a bailar ni me renace noche tras noches una nueva vigila de ensueño, en paisajes y mundos internos. No, este monitor no puede ser hijo de la luna más que una piedra hecha en un laboratorio frío puede ser llamada la piedra de la noche.

En fin, hay un agujero en mi monitor, y se sigue comiendo mis horas, mis pensamientos, mi bienestar... lo desintegra todo en ceros y unos, y hace una galaxia Bensoniana, binaria y oscura.

4 comentarios:

Flor dijo...

Qué tristeza!

Lucho dijo...

Estoy seguro que tu agujero y el mío deben ser hermanos.
Me encanta cómo escribís.

Flor dijo...

eh chiquilina! dónde está tu lista, se puede saber??
http://lafarolera.wordpress.com/2008/03/17/no-me-muero-sin-decirte-a-donde-voy/

bensonita dijo...

Farolera: sí, es un tanto triste.

Lucho, me estoy poniendo reiterativa con Ud... pero qué se le va a hacer. Una vez más: Gracias!